EL UNICORNIO
El Unicornio
El unicornio es un animal muy especial, ligado al hombre por amor y servicio.
Por mucho tiempo, este bello animal, ha transitado por el misterioso laberinto de la mitología y la realidad.
En el libro “La historia y la verdad del unicornio”, muestra como una Hermandad filosófica italiana, enseña un manuscrito: “El Codex Unicornis”, del siglo XV. Es un verdadero testamento del maestro Magnalucius, y el mayor tesoro de la hermandad del Collegium Gnóstico, cuyo núcleo principal es la Doctrina secreta del Unicornio.
Durante siglos esa hermandad mantuvo oculto ese tesoro.
“Es el tiempo de la purificación, son las palabras del hermano Iamblicus, encargado de difundir la palabra del manuscrito:
“Atención: Vendrá una edad que la ciencia oscurecerá por doquier las esperanzas de los hombres. Carros de hierro rodarán por la tierra, que se endurecerá y vaciará para soportar su peso. El aire se llenará con el clamor de muchas voces. Plagas y enfermedades desconocidas serán multitud. La esfera de la luna retendrá las huellas del calzado del hombre.
Dos reinos poderosos se disputarán el mundo, y se volverán contra él, hasta que el suelo y el mar enfermen, y el viento se convierta en un flujo de vapores envenenados. Y todo hombre será puesto a prueba dolorosamente, de tal modo que al fin ninguno escapará de la opción entre la luz y la oscuridad”.
Entonces el Unicornio volverá con más fuerza, sembrando en nuestra mente sueños de una edad más brillante.
Todos estaremos ansiosos por verle en su forma verdadera. Pero será muy difícil satisfacer a todos, porque él siendo una criatura espiritual, su imagen será, según el corazón del que lo convoque.
La revelación de estas páginas sin restricciones, resolverá toda confusión y habrá una unidad de visión que convoque al Unicornio en su estado original, verdadero y perfecto.
El escritor de este libro, fue invitado a visitar el Collegium Gnósticum, situado en la cima de la montaña y habitado por unos doce alumnos. Fue guiado por el hermano Iamblicus, a una pequeña capilla cercana donde le dijo que conocería un verdadero Cuerno de Unicornio.
Sobre un altar de piedra, en un cofre de madera que abrió luego de pronunciar unas palabras en latín: “Nunc ex tenebris te educo” (Ahora te extraigo de la oscuridad), sacó de su encierro al espiralado Cuerno.
La vista de tan bello y extraño objeto hacía estremecer. El mágico y misterioso Cuerno estaba montado en una base de plata ornamentada, engarzada en piedras púrpuras, con inscripciones rúnicas, talvez de origen celta. El Cuerno era real, duro y frío. Ha sobrevivido al fuego y a las inundaciones. Es un gran talismán de poder, puede atraer incluso a otros unicornios. Pero su poder y su fuerza sólo pueden ser activados por su verdadero dueño.
El hermano Iamblicus, conocedor del testamento de Magnalucius, explicó: “sus poderes duermen, su luz disminuirá hasta extinguirse si se halla en manos extrañas, por eso debemos liberarlo, ahora que hemos revelado su secreto”.
La fraternidad que lo cuidó por tanto tiempo no es el verdadero dueño.
Se le debe guardar en la oscuridad, para que desde allí atraiga a su verdadero dueño.
“Cubierto de plata, bajo la tierra, espera el cuerno espiralado”.
Examinaron con cuidado las páginas del Codex de Magnalucius en busca de la clave donde enterrar el cuerno.
La profecía del Cuerno verdadero
“Desaparecerá gradualmente en la tiniebla
en una noche hecha por el Hombre,
pero el sol atravesará esa niebla cuando me pierdo,
y así otra vez me gano”.
¡Libérate! ¡Libérate! Te llamo
a Nuevas tierras más allá del mar;
que otro, por sendero estrecho, se me acerque.
Más lejos, más alto, pero fuera de alcance.
Elige bien el camino que enseñe
Como se levanta el Hundido,
Cómo se llena el vacío,
Cómo finalmente se sosiega
Un corazón desconcertado.
¡Busca la Gran Piedra!
Márcala con una señal!
Para que quien te siga
Sepa que es la mía,
Y esté cierto, al verla y pondere,
tal como escribieron los Antiguos:
“Tal y tanto arriba, tal y tanto abajo”.
Y custodiaré la fuente de la Grandeza:
Esperaré junto a una lágrima
Nacida ni de la pena ni de la alegría,
Revestido de plata, bajo tierra;
Soy el Cuerno Espiralado”.
Examinando las palabras del rollo del Codex de Magnalucius, para hallar una pista del lugar donde enterrar al Cuerno. Por fin paseando y meditando por una pradera encontraron el lugar exacto. Esa misma tarde en una caja de bronce, lo enterraron dejando señales para que el lugar sea reconocido.
Tal vez haya muchas personas que no crean en la autenticidad del manuscrito, y si existió realmente el Unicornio.
“No hay más pruebas y así lo creo, debe ser, el Unicornio es una criatura de misterio y de fe, no un espécimen para ser enjaulado y disecado. En realidad cuando estas páginas sólo sean polvo, persistirá el misterio y no la explicación”. Michael J.Green.