otro caso de maltrato animal........
Hallazgo en relleno sanitario municipal de varios canes degollados crea indignación en la población.
Algo está pasando con los perros callejeros de Cisneros. De un centenar que rondaban por las calles de esa población del nordeste antioqueño, hoy pocos se ven echados en las aceras o merodeando por restaurantes y tiendas.
Y es que es tan escasa la presencia de esos animales en la localidad, que su ausencia se deja notar. A diferencia de otros pueblos, en Cisneros no hay quién vele un bocado de comida. Tampoco se escuchan ladridos con el pasar de las motos o las bicicletas.
Tras cuatro horas de recorrido, bordeando la carrilera del viejo e inactivo Ferrocarril del caluroso pueblo, uno criollo se deja ver. Camina apurado y está extenuado.
A su paso, una vendedora ambulante dice que el animal, que por su pelaje de color café con tintes negros y orejas de forma triangular pareciera un pastor alemán, es uno de los pocos sobrevivientes al exterminio canino decretado por la Administración Municipal.
Esa ‘limpieza’ se la adjudicó la alcaldesa local, Nelly Quintero. Ella argumenta que Cisneros estaba viviendo una “crisis de salubridad” y que era su obligación actuar.
Aseguró que se basó en la Ley y que por eso, a finales del año pasado, dio la orden de recoger los perros sin dueños y llevarlos a una perrera que adecuó en una vivienda cercana al parque.
“La empresa de servicios públicos los está recogiendo, porque la cochinada que hay es impresionante. Se meten a los restaurantes, hacen daños y en eventos que celebramos es vergonzosa la presencia de todos esos perros. Eso es penoso y atenta contra la salud”, explicó la Alcaldesa.
Sin embargo, Quintero aclaró que ella no ordenó sacrificarlos. Pero, la aparición en el relleno sanitario de cinco perros brutalmente asesinados tiene a algunos defensores ambientales pensando en un exterminio decretado desde la Alcaldía.
Una desaparición paulatina
Fernando*, un habitante que ha seguido el tema, dijo que el año pasado se llevaron 78 perros. Añadió que este 2013, para las fiestas del pueblo, empezaron nuevamente a desaparecerse los animales.
“Averiguamos y los tenían en el solar de una casa. Una de las personas que cuidaba el lugar nos dijo que a los que llegaban, luego se los llevaban por tandas”, apuntó.
En esa residencia, el lugar adecuado como perrera, hoy solo hay siete perros y, según alguien cercano al sitio, quien pidió le fuera ocultada su identidad, por lo menos 130 animales han salido de ahí y no han vuelto a aparecer.
“La primera tanda de los que salieron en la volqueta de la Administración utilizada para la recolección de basura fue de 70 animales. La segunda de 50 y la más reciente de 10. A estos últimos les dieron un líquido morado para doparlos, luego los degollaron y después los enterraron en el relleno sanitario”, contó.
En ese lugar, cerca de la ‘huesamenta’ (donde están los desechos de las reses), EL TIEMPO constató que efectivamente se hallaban por lo menos tres cuerpos de animales similares a perros.
De acuerdo con la explicación de un empleado del lugar, hace aproximadamente ocho días el camión de basura municipal llegó con los desperdicios habituales. Pero lo sorprendió que entre la basura “estaban cinco perros muertos con sus cuellos cortados y las patas amarradas”.
El hecho llegó al despacho de la Policía de Cisneros pero la denuncia no fue instaurada, de acuerdo con el comandante de esa estación, teniente Óscar Buitrago Céspedes. ¡